viernes 17 de diciembre de 2010

Presentación del calendario y detrás de cámara de El chico que miente


El 14 de diciembre de 2010 en la Guayaba Verde, se presentó “el calendario” y “el detrás de cámaras” de la película El chico que miente, dirigida por Marité Ugás y producida por Mariana Rondón. Entre los asistentes se encontraban actores, cineastas, periodistas y críticos de cine. Cine 100% venezolano estuvo presente y realizó un registro fotográfico con el apoyo de Luis Pacheco (*).
El calendario “busca contar con imágenes nuestro viaje común, el del rodaje y el de la ficción. Se inicia en los paisajes agrietados de Vargas, donde sucedió el deslave de 1999 que dejó una cicatriz en el país. EL CHICO abandona los edificios derruidos donde hasta ahora vivió e inicia su viaje por la costa. Para sobrevivir, seduce a los otros, reinventando una y otra vez su propia historia en aquella tragedia…”, así es descrito el diario de viaje de El Chico que Miente.
El detrás de cámaras de la película, dirigido por Ignacio Márquez, mostró a la directora, productora, el equipo técnico- actoral y los pobladores de la costa venezolana. Un recorrido que muestra una lectura del guión sin mucho tiempo para la construcción del personaje, el silencio y los gestos más que las palabras, el uso de la luz natural más que la artificial, un trabajo con no actores, además de piezas musicales interpretada por músicos y el interesante dato estadístico que Diego Guerrero enuncia al comienzo: “110 latas de películas”. Entre otros testimonios pueden enumerarse a: Franklin Hernández (sonido directo), Juliana Gómez (asistente de producción), Iker Fernández (actor), Francisco Diego (actor), Laureano Olivarez (actor), Alma Blanco (actriz), Guillermo Díaz (actor), Dimas González (actor), Aldrin Steling (actor), Beto Benítez (casting), Alexandra Henao (cámara), Francis Novoa (maquilladora), Beatriz Vásquez (actriz) y Yugui López (actor).

T/ José Alirio Peña
F/ (*) Estudiante de Diseño en el CDD y de fotografía en El Taller de Roberto Mata. Fanático de David LaChapelle y de los juguetes de diseño. 
Pueden ver la versión internacional de esta noticia en:
http://www.ellibrepensador.com/2010/12/17/se-presento-el-calendario-y-el-detras-de-camara-de-la-pelicula-el-chico-que-miente/

martes 7 de diciembre de 2010

“No solamente se trata de decir un texto, el texto ha de ser vivido como la vida misma” (Gonzalo Cubero)

Claritza Peña y Gonzalo Cubero
Actriz del cine venezolano: Francis Rueda
Actor del cine venezolano: Roque Valero
Escena memorable del cine venezolano: me encanta una en Amaneció de Golpe, donde aparece Hector Mayerston. Una escena larga que hace con Colombo donde no hay cortes. Se hizo de un solo golpe. Trata de una pelea, una discusión, me parece una de las escenas más hermosas del cine venezolano.
Director de cine venezolano: tengo varios, entre mis favoritos están Luis Alberto Lamata y Hernán Jabes. Ahora está Marcel Rasquin, también. Y alguien a quien no hay que perder de vista es Gustavo Rondón. Estoy combinando las nuevas generaciones con las viejas.
Una película del cine venezolano: Hermano, sin duda.
Una película extranjera: Cinema Paradiso
Número de películas venezolanas en las cuales has participado: no he sacado la cuenta… debo estar cerca de las treinta.
Una pausa
Calificas tu trabajo como: voy a tratar de responder como me lo han dicho otras personas, creo que si lo digo en primera persona es muy pretencioso. Ellos dicen que mi trabajo es uno de los más importantes, que soy un actor constante. Lo que me alegra es que yo estoy trabajando con otras generaciones tanto de directores, técnicos, personal administrativo, de producción… y me parece que están complacidos con mi trabajo, por eso me llaman tanto los jóvenes directores como los viejos. A mí me agrada mucho eso.
Diferencia entre la vieja generación de cineastas y la nueva: la generación que inició el cine en el país quizás era empírica. La generación actual está mucho más preparada, han estudiado afuera o han hecho cine afuera. Y no es que los viejos directores sean malos, sino que a nivel de tecnología cinematográfica, de la imagen la preparación es superior. Yo no dejo de admirar el trabajo de Luis Alberto Lamata… por fin el cine venezolano se está asentando desde todo punto de vista, incluyendo los guiones y el resultado final es lo que están viendo los espectadores en las salas de cine.
Experiencia en Er relajo der loro: es una experiencia atípica porque lo importante es el loro y John tiene esa cosa mágica de querer contar la historia política del país a través de la visión de un animalito. Eso es genial. A esto se le agrega el despliegue de la técnica, a medida que avanza la historia (comienza en una época y termina en otra) va cambiando la propuesta cinematográfica. Eso de verdad es maravilloso desde el punto de vista creativo del director y desde el punto de vista nuestro. Es trabajar las costumbres de los venezolanos de aquella época.
Amena conversación
Visión de la nueva generación de actores: así como los directores se han preparado para hacer el nuevo cine venezolano sucede que muchos de los actores no lo han hecho. Creen que es pararse frente a una cámara y decir el texto, pero estamos hablando de cine. Yo soy de los que piensa que el cine es la vida misma. Los actores deben entender que es una técnica específica. Las técnicas de cine no sólo pertenecen al director o a los técnicos también el actor. El actor ante la cámara debe tener una técnica para el cine. La técnica debe estar cargada de vida y de realidad. En el cine, las cosas mientras más sencillas impactan enormemente. Si el actor no descubre esa diferencia seguirá haciendo cualquier cosa menos cine.
Recomendación a los nuevos actores: deben tomarse las cosas más en serio. No solamente se trata de decir un texto, el texto ha de ser vivido como la vida misma. El cine es la vida misma. Los actores, también, deben documentarse de las técnicas de cine, el manejo de la luz, de la óptica. En el momento que tú oyes que el director de fotografía dice: pon un 75 ya debes saber cómo se verá esa película. 

Entrevistadora: Claritza Peña
Fotos: José Alirio Peña

lunes 6 de diciembre de 2010

Analizan diversidad sexual en cine nacional


06/12/10.- La inclusión de personajes lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) en la cinematografía nacional y la realización de películas cuya temática gira en torno a las vidas de los ciudadanos que tienen esas orientaciones sexuales fue objeto de estudio de los hermanos Peña, Claritza y José Alirio, quienes desde la Asociación Civil Cine 100% Venezolano se dedicaron a ahondar en la filmografía criolla entre los años 1970 y 1999.
Según José Alirio, la investigación nació de un trabajo académico que empezó a preparar para obtener una maestría en Comunicación Social. Asimismo, indicó que lo motivaron dos aspectos en particular: “El deseo de dar a conocer la importancia de algunas películas venezolanas que tocan el tema de género. Lo segundo es que las personas a las que le consultábamos su opinión sobre el cine nacional decían de forma prejuiciosa que está plagado de malandros, drogas y maricos. Pero cuando le pedíamos que mencionaran las películas en las que pasa eso sólo decían una o dos”, refirió José Alirio.

ESTIGMAS DE LOS 80
Los hermanos Peña dijeron que en la década de los 80 hubo un cambio en relación con la anterior, ya que no sólo se incluyeron personajes LGBT en la filmografía nacional, sino que se produjeron las dos primeras películas y los dos primeros documentales con temáticas de este tipo.
El director que se atrevió a dar ese paso fue Mauricio Walerstein con su Máxima felicidad (1983) y Macho y hembra (1985). Asimismo, fueron realizados los documentales cortometrajes Entendidos: un acercamiento al movimiento homosexual en Venezuela y Trans, elaborados por Rodolfo Graziano y por la dupla Manaure-Herreros, respectivamente.
“Esta década se caracteriza porque los personajes LGBT son presentados como ciudadanos vinculados a la delincuencia. Eso generó consecuencias estigmáticas en el cine venezolano pues reforzó un estereotipo errado de la realidad”, dijo Claritza.

Los investigadores comentaron que su trabajo llegó hasta 1999, porque a partir de esa fecha la producción de películas en el país se incrementó, gracias al apoyo que la cinematografía ha recibido del Estado. “La cantidad de películas que se hicieron en las tres décadas que estudiamos es casi la misma a la que se ha desarrollado en la primera del siglo XXI. Por eso más adelante prepararemos otra indagación relacionada con estos últimos años”, dijo Claritza.


UN VISTAZO A LOS 70
En cuanto a la investigación que desarrollaron, los hermanos Peña dividieron en décadas los 30 años que estudiaron. “Vimos cada una de las películas y documentales que se produjeron en Venezuela durante esos períodos. Luego clasificamos las producciones mediante la forma en que se presentó a los personajes LGBT y el tratamiento que se les dio”, dijo José Alirio.
“En los filmes de los años 70 se incluyeron varios personajes con tendencias LGBT. En esos casos, determinamos que en general se les brindó características que los convirtieron en ‘locas’, individuos que gozaban con el exhibicionismo de forma jocosa; ‘los gays falofílicos’, quienes disfrutaban del sexo continuo, y ‘los maricos en la cárcel’, papeles en los que se mostraba que las personas que caían en centros de reclusión terminaban siendo homosexuales”, explicó José Alirio.
Dos de las películas que encontraron los investigadores fueron El pez que fuma (1977), de Román Chalbaud, y Soy un delincuente (1976), de Clemente La Cerda. Igualmente, destaca el filme En Venezuela es la cosa, de Giancarlo Carrer, en el que “ya empieza a aparecer una mirada más documental sobre las identidades trans, lo que rompe con el esquema norteamericano y europeo de representar a las personas de esa tendencia como desquiciados”, indicó José Alirio.
DIVERGENCIA DE LOS 90
En relación a los años 90 los investigadores explicaron que estuvieron matizados por una divergencia en las visiones con las que se presentó a los personajes LGBT en la gran pantalla. Los entrevistados destacaron que una de las cineastas que se apegó a estas nuevas formas de tratar el tema en el cine fue Fina Torres, con Mecánicas celestes (1996).
Por otro lado, José Alirio comentó que esa década vio nacer al movimiento Queer (anómalo), “término que una serie de personas adoptaron para dar nombre a una corriente en la que se empezó a respetar las identidades sexuales de los seres humanos, alejándose del sistema heteronormativo”.
“Debemos aceptar a las demás personas como son. No pueden existir estigmas relacionados con la orientación sexual, pues la clave está en el respeto por el otro”, dijo Claritza. Para más información sobre el cine nacional consulte el blog de los investigadores: www.cine100por100venezolano.blogspot.com

Luis R. Donalle/Ciudad CCS
Foto YB
Tomado de: Ciudad CCS 6 de diciembre de 2010, p. 20
http://ciudadccs.info/?p=126484

viernes 3 de diciembre de 2010

El Chico que Miente- 2011

Sinopsis: Esta es la historia de un chico de 13 años que inicia un viaje por la costa de Venezuela y para lograr sobrevivir, reinventa una y otra vez su propia historia en la tragedia del deslave. Poco a poco, también se irá develando su verdadero pasado. Hace diez años el deslave le arrebató a su madre, ahora él cree que la puede encontrar.
Dirección: Marité Ugás Guión: Marité Ugás & Mariana Rondón Producción Ejecutiva: Mariana Rondón Dirección de Fotografía: Micaela Cajahuaringa Cámara: Alexandra Henao Música: Camilo Froideval Efectos Visuales: Nacho Gorfilkiel Dirección de Arte: Matías Tikas Sonido directo: Franklin Hernández Diseño de Sonido: Lena Esquenazi Casting: Beto Benites Edición: Marité Ugás Dirección de Producción: Marianella Illas.
Ficha Artística: Iker Fernández, Laureano Olivarez, Dimas González, María Fernanda Ferro, Francisco Denis, Beatriz Vázquez, Yugui López, Beto Benites, Rafael Gil, Gladys Prince, Guillermo Díaz Yuma. Bernardo “Nao” Aponte, Ramona Lartiguez y los jóvenes Valerie Weilheim y Aldring Sterling.
Duración 99 min / Formato 35mm / Color / Sonido Dolby Digital
Estreno: 28 de Enero de 2011 – Distribuye Cines Unidos

Marité Ugas/ Directora- coguionista
Marité Ugás es directora, productora, editora y guionista. “El Chico que Miente” es su segundo largometraje como directora y cuenta con el apoyo del CNAC, Ibermedia y EZEF - Alemania. Su primer largometraje “A la Media Noche y Media” (codirigido con Mariana Rondón) fue presentado en más de 40 festivales internacionales, como Tokyo, Rotterdam o Seattle, recibiendo cinco premios de Ópera Prima; en Montevideo, Providence, Chicago, Mérida y Caracas. Como productora y montadora, estrena en el año 2007 “Postales de Leningrado” ganador de 22 premios internacionales.
Marité Ugás nació en Lima (Perú) y luego de graduarse en Comunicaciones en la Universidad de Lima, se une a la primera generación de la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de Los Baños (Cuba), donde dirige, entre otras producciones, “Barrio Belén”, documental sobre el puerto de La Habana, premiado en Helsinki, Paris y Roma. Sus primeros cortometrajes ya muestran su estilo y ritmo personal, como “Algo caía en el silencio” (Premio Especial NY Latino 1992), “Cotidiano” (Carabela de Plata- Bilbao 93).
Dirige los documentales “Una isla dentro de otra isla” (Cuba 2001) y “Alguien nos vigila” - OVNIS en Latinoamérica (Perú, Venezuela, México 2002). Escribe y dirige siete telefilms para la serie “Postdata” (Buenos Aires, México 2003)
Más información: http://www.elchicoquemiente.com/
Fuente: Cinemapress-X


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