martes, 28 de julio de 2009

Cuarto cine foro del Segundo ciclo de Cine+ Arquitectura. "Secuestro Express".

El día sábado 25 de julio de 2009 se efectuó el último cine foro del Segundo Ciclo Cine + Arquitectura.
Balance del Ciclo: los cuatro cine foros con muy público. En general, interesantes los comentarios de todos los expertos invitados. De Marcos Tarre, invitado al último cine foro, creo que todos esperábamos muchos más aportes.
A continuación algunas ideas expuestas:
Marcos Tarre:
"La idea es hablar de Caracas a partir de la película. Secuestro Express muestra una Caracas que para mí no representa la Caracas que vivimos. A las cinco de la mañana hay una farmacia abierta, una feria y mucha gente. Lo que es más cercano a la realidad es que pasamos mucho tiempo dentro de los carros, en colas. En este sentido yo creo que es lo único realista. Pero en definitiva, hay una ausencia de realismo de la Caracas que se pueda presentar.
Quizás conocimos otra Caracas. El ingrediente de la inseguridad nos ha llevado a perder espacios urbanos y el sentido de integración de ciudad. Actualmente vivimos dentro de los centros comerciales y algunos de éstos recrean la ciudad. En el de la Lagunita, por ejemplo, se colocan fotos que recrean lugares específicos de la ciudad.
En Secuestro Express hay falta de claridad en lo que se quiere decir. Al principio hay muchas imágenes, algo así como diciendo que pasa muchas cosas en Caracas. Al final dicen algo de los ricos y los pobres como en tono de denuncia, pero no está muy claro.
Hay historias en nuestra literatura actual que se presta para llevar al cine"

Robert Gómez:
"Secuestro Express comienza con una toma aérea tipo La Escalinata. La gente siempre trata de bajar del barrio y cuando bajan son rebotados.
Nunca hemos terminado (en nuestro cine) de armar la ciudad, de tenerla.
La ciudad de Jonathan Jakubowicz es hiperrealista. Muestra un Hotel Aladdin que no es lo que es.
Los españoles y los argentinos retratan hermosamente sus ciudades, a pesar de las temáticas abordadas. Los realizadores aman sus ciudades, la transitan. Los nuestros parecen no amar la ciudad.
Manon de Chalbaud si tiene un recorrido diferente de la ciudad. Es una vibra distinta. En el trabajo "Fosa Común" también se cuenta de manera distinta los espacios de la ciudad.
Caracas en el cine venezolano ha sido como una Caracas prohibida. No la retratamos con suficiente amor. Siempre vemos el lado más negativo.
He entrevistado a varios cineastas y la mayoría me han respondido que la ciudad es oscura.
La actitud de Mía Maestro, su personaje es el que sirve para salvar la película"
Nota: En lo particular no coincidimos con la visión que el personaje que salva la película es de Mía Maestro. Budú maneja con seriedad y humor (sí las dos cosas) el lenguaje y la actitud de un malandro.

Otra lectura más:(la nuestra)
Miradas Opuestas....
Tener o no tener. Posición privilegiada o en desventaja, dependiendo a lo que se aluda. En el caso de bienes materiales aparecen clasificaciones ya elaboradas por aquellos hombres interesados en la lucha de clases, por ejemplo. Esta lectura, al contrario, se centrará en las distancias en el aspecto de la formación.
La joven enfermera, interpretada por Mía Maestro, aún con vicios compartido por su un novio, es una mujer culta frente a aquellos delincuentes. Es obvio que sus historias de vida son distintas. La de ella está marcada por la necesidad de apropiarse de saberes de su profesión y de aprender en ese contacto con los pacientes de un hospital. Una experiencia que más allá de aferrarse a una profesionalización se centra en el contacto con los más necesitados. Pareciera hasta cuasi-religiosa esta visión, pero el cineasta no la santifica totalmente. Es allí donde está lo plausible del diseño de este personaje. El calificativo de “culta” no la despoja de su necesidad del otro. Lamentablemente, Budú, siendo “el otro”, no deja de recordarle que esa ventaja es una culpa que debe arrastrar por ser rica. Aquí se asoma la primera visión distorsionada: lo culto no es equivalente a riqueza material. Es parte de los resentimientos con los que diariamente tropezamos: “a ti no te hace falta trabajar tienes dinero…”, “tú hablas lindo eso es de ricos…” “¿para que estudias tanto?”. Estas expresiones reafirman la visión distorsionada. Ahora bien, ¿a que nos referimos cuando hablamos de culto (a)? Tomando en cuenta la definición de los diccionarios respecto al término, se hace referencia al cultivo que bien pudiera asociarse a terrenos a los cuales es posible fecundar, desarrollarse y acumular. Precisamente el tercer verbo le da el rasgo definitorio, pues para Gadamer es la acumulación del patrimonio cultural y una apropiación de contenidos propios de la tradición. Y, si revisamos a Mellich encontraremos que somos biológicamente seres culturales. No nacemos fuera de la cultura y quizá hasta estamos empujados a ella. Entonces ¿se pudiera pensar en malandros cultos?
Si recordamos algunas películas venezolanas encontramos que a excepción de “Canción mansa para un pueblo bravo” donde el malandro robaba libros y sabía dar cuenta del contenido de estos, no hay otros ejemplos. Un malandro es un hombre, y por extensión es un ser también biológicamente cultural. En esa biología no comparte los mismos códigos al entrar a un mundo divorciado de estos.
Aquello que Budú le insistía a la joven enfermera no es más que una conciencia de distancias de cultivos. Él acumula una experiencia en el uso de armas, negocios fraudulentos y mecanismos de coerción (único ecosistema con el cual vivir).
La distancia entre Budú y la joven enfermera dejan al espectador ante un abismo ¿Qué sucedería si…? Abismo que no se resuelve tan fácil y que son objetos de revisión y cuestionamiento a una escuela que ya no cumple una función más que certificar saberes.
José Alirio Peña/ Claritza Peña

2 comentarios:

jodreman dijo...

Me gustaría proponer "EFPEUM" Estructura funcional para encontrarse uno mismo" Mediometraje de Mauricio Odremán (1967) para este cine foro sobre cine y arquitectura.

se trata de una historia de ciencia ficción, cuyo protagonista, encarnado por Samuel Roldán. es un arquitecto que desea haceru n nuevo tipo de edificio.

se trata, además, de la primera película de ciencia ficción de Venezuela. Y de una de las primeras que aborda temas psicoldélicos en nuestro país.

Una "rara avis" de los años 60 de nuestro cine

información adicional

http://mauricioodreman.blogspot.com

y por el correo

elperroandaluz101@gmail.com

saludos!!!!

Jesús Odremán

Cine 100% Venezolano dijo...

Hola Odremán le proporcioné tu propuesta a la gente organizadora del ciclo.
Atte.
Claritza y José Alirio