lunes 30 de noviembre de 2009

Rodaje de la escena 67 de la película "Días de Poder" de Román Chalbaud

El lunes 30 de noviembre de 2009 en la Sala de Conciertos de la Unearte se convocó a los diferentes medios para compartir con el personal a cargo de la dirección, producción, los talentos principales, extras y figurantes del largometraje Días de Poder de Román Chalbaud. Esta pauta marcó el inicio de la semana final del rodaje de la pelicula. La escena grabada en la Sala de Conciertos fue la número 67 y en ella aparecen Carlos Daniel Alvarado (Arnaldo), Adriana Gavini (Elvira) y Theylor Plaza (Efraín Quintero), uno de los protagonistas de la historia.

"Días de Poder", es una película escrita por Román Chalbaud y José Ignacio Cabrujas en los años 60. En su momento no pudo realizarse como película y fue adaptada como obra teatral. Narra la historia de Fernando Quintero, un luchador clandestino contra la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, quien luego se constituiría en un líder revolucionario y posteriormente en propio colaborador del sistema represivo al que antes se había opuesto.

sábado 28 de noviembre de 2009

Se estrenó al público "Alejandro Colina, mitología de la imagen"

El evento se llevó a cabo en la Sala Cinemateca MBA este 26 de noviembre a las 7:00 pm, con la presencia del director, su familia y amigos.
A la hora prevista, ya la sala estaba repleta de allegados del director, de personas que habían participado en la elaboración del documental y del público en general.
“No me queda más que darles la bienvenida, disfruten de este trabajo” expresó Carlos Bolívar minutos antes de la proyección. Miembros de la familia Colina hicieron presencia, quienes se encontraban a la expectativa de lo que estaban a punto de ver.
La vida de Alejandro Colina, ya no tan olvidado escultor, se vio reflejada en la pantalla de la sala, así como también su trayectoria en las artes y en la mecánica; su paso por el manicomio, los malos tratos que sufrió al ser apresado, sus matrimonios, y sobre todo sus obras, qué son, cómo son y por qué las esculpió. Entre las más emblemáticas tenemos: María Lionza, El Parque Aborigen ubicado en Tacarigua, La vigilancia en la Academia Militar y el ambicioso proyecto nunca hecho realidad: El Bolívar en el Ávila. Varios de sus trabajos se han perdido o destruido pero quedan maquetas, planos y papeles que demuestra la gran admiración del fallecido escultor por los indígenas, la diversidad racial y por los personajes de nuestra historia: Simón Bolívar, Andrés Eloy Blanco, Simón Rodríguez y hasta el mismo Jesús de Nazaret. La proyección culminó en aplausos y mientras los asistentes se retiraban de la sala, no desaprovechaban la oportunidad para darle un buen apretón de manos al director y felicitarlo por tan interesante trabajo. Uno de ellos expresó: “este documental está bien hecho. Es bueno que la gente lo vea porque muchos no conocen el origen de todas esas obras y, por supuesto, de su escultor”.
Nota de Prensa:
Coordinación de Comunicaciones y RRII.
Fundación Cinemateca Nacional (27/11/09)

miércoles 25 de noviembre de 2009

Se estrenó a los medios “Alejandro Colina, Mitología de la imagen”

A las 10:30 de la mañana del 25 de noviembre de 2009 se proyectó en la sala Cinemateca MBA el documental “Alejandro Colina, Mitología de la imagen”. Posteriormente, los diferentes representantes de los medios asistentes realizaron sus preguntas al director Carlos Bolívar Díaz y la Profesora Arminta Díaz (madre del cineasta).
A continuación una reseña de las ideas expuestas:
El proceso
“Empezamos en 2002… lo que más nos costó fue el financiamiento. En 2007 concursamos en el financiamiento CNAC y con este dinero grabamos en 2008 lo que aún faltaba. Hay muchas imágenes que no esperábamos encontrar… tenemos 5 a 6 años trabajando para este proyecto… Con este documental de Colina decidimos no establecer pautas de tiempo porque eso podía ser un trauma para nosotros…” (Carlos Bolívar)
La investigación
“La investigación partió de la fuente primaria, de la biografía de Arminta, y de allí arrancó el resto… fue de gran ayuda porque todo estaba sistematizado… A partir de la fuente primaria se comenzó con el arqueo de fotos…” (Carlos Bolívar)
“La familia Colina tiene en su poder Proa Caribe, Holocausto y la obra de Jesús mercader…Colina dijo algo muy importante con su mural, que está en el Manicomio de Lídice: ´los seres normales son normales porque saben llevar muy bien su máscara´, imagínense lo importante de estas palabras… Colina estuvo rodeado de gente inteligente como Andrés Eloy Blanco y González Rincones. Ellos llegaron a ser compadres…” (Arminta Díaz)
El libro
“Por cierto, hemos enviado cartas, peticiones, para que nos ayuden, ya que la publicación del libro “Colina”, escrito por mí, es costosa… se trata de un libro de arte y el papel debe ser especial para las fotos…” (Arminta Díaz)
La intención
“La intención es que las personas sepan del artista. La gente, en el país, olvida sus artistas… Es una labor pedagógica… La pretensión es enseñar a nuestro pueblo…” (Carlos Bolívar)
La distribución
“El documental va a ser distribuido en las diferentes salas de Cinemateca, también, en Ávila Tv y Vive Tv, quienes colaboraron con nosotros. Pensamos llevarla a festivales internacionales… La fase más importante sin duda es la exhibición. Estamos claro que los canales de televisión comercial no son un canal de distribución para este tipo de documentales…” (Carlos Bolívar)
Próximo proyecto
“Vamos a hacer un documental de Alfredo Cortina, pionero de la radio en Venezuela…” (Carlos Bolívar)
El Proyecto de Bolívar en El Ávila
“Para el Bicentenario de la Independencia se piensa retomar el proyecto de Bolívar en El Ávila, de Colina… el propio presidente admira a Colina…” (Arminta Díaz)
Ficha técnica
Producción ejecutiva y dirección: Carlos Bolívar Diaz.
Guión: Edgard f. Narvaez.
Dirección de fotografía y cámara: Tonny Valera.
Edición: Jonas Romero – Carlos Bolívar Díaz.
Edición de sonido: Luis Lara.
Mezcla de sonido: Orlando Andersen.
Jefe de producción y dirección de arte: Rosa Helena Arcaya.
Productores de campo: Ruben Gonzalez- Wilssa Esser- Federica Porte.
Asistente de producción: Alfredo Rodríguez.
Asistente de producción valencia: Daniela Hernández.
Productora delegada del CNAC: Hilda de Luca.
Prensa: Ninoska Dávila (cinema press)
Asistente de cámara: Jean Carlos García.
Jefe de electricidad: Raúl López - Henrry Melean.
Asistente de electricidad: Gilberto García.
Jefe de maquina y cámara: Julio Cesar Castro.
Asistente de maquina: Ángel Ramiro Suárez.
Operadores de cámara grúa: Jaime Aibar- Florencio Rivas.
Operadores grúa: jose bogado - Angel Melo.
Ambientación y utilería: Francisco Padrón.
Maquillaje: Jalla Ramírez.
Vestuario: Oscar Escobar.
Asistente de utilería: Eduardo Toro.
Chofer camión de equipos: Henry Chang – Joangel Bogado.
Chofer van personal: Edgard Meléndez.
Aprendiz de cámara: Cesar Aquiles Silva.
Investigación archivo: Oscar Escobar- Rosa Helena Arcaya - Carlos Bolívar Díaz.
Laboratorio: Bolívar Films.

lunes 23 de noviembre de 2009

El Cine Venezolano presente en FILVEN 2009

Detalle de escultura y "Fuente Venezuela" del arquitecto Ernesto Maragal
Muy concurrida la feria
Stand: La Tienda del Cine
Detalles de "La Carpa del Cine"

Durante la Feria Internacional del Libro (FILVEN) 2009 el cine venezolano tuvo su espacio. Se acondicionó la carpa del cine que tenía impresa las palabras: "Plataforma de Cine y Medios Audiovisuales de Venezuela" y donde se proyectó: "Libertador Morales, El Justiciero", "Vinotinto, la película", "Comando X", "Miranda Regresa", "Domingo de Resurrección", "Araya", "Simplicio", "Golpes a mi puerta", "Bloques", "Tocar y Luchar", "La Casa de Agua", "Cubagua", "América tiene alma", "Zamora", "Macuro, la fuerza de un pueblo", "Memorias del gesto" y "La mágica aventura de Oscar".
Además, en el stand de Amazonia Films podía encontrarse en formato DVD original: "Postales de Leningrado" y "La Clase", obsequiándose por la compra, de alguno de ellos, un documental venezolano.
El stand "La tienda del Cine" ofrecía, también, películas venezolanas originales en formato DVD, entre ellas: "Araya", "Golpes a mi puerta", "La casa de agua"... Claro, un poco más costosas (Bs. 30) que el precio ofrecido por Amazonia films (Bs. 20). En cuanto a libros y revistas "La Tienda del Cine", básicamente, disponía de los mismos textos y precios que uno encuentra durante el año en el local de Altamira.

sábado 21 de noviembre de 2009

Charla: "La postproducción para cine"

Durante la quinta y última jornada del Primer Festival de Cortos de la UCV, Jesús Odremán realizó una charla sobre postproducción en la Sala de Conciertos.
A continuación una síntesis de las ideas expuestas por Odremán:

1.- “Fui al Instituto de Capacitación Cinematográfica de México, becado por la Unión Latina. Estuve con Pedro de la Garza, Tlacateotl Mata y Nerio Barberis, quien ha sido profesor de la EICTV en Cuba”.
2.- “Hay diferencias en postproducción entre Venezuela y otros países en cuanto a infraestructura… En México conté al menos 10 casas de postproducción… Tienen una estructura más consolidada en cuanto a infraestructura…” 3.- ¿Qué es y en qué consiste la postproducción para cine? En la escuela de nuestros padres la postproducción la hacía el montador, el sonidista y el compaginador. Con la llegada del vídeo se empezó a hacer más complejo, y después en la era digital vuelve a transformarse el paradigma: está en responsabilidad del que tiene la computadora y las herramientas con que se cuenta. En un computador personal puedo hacer gran parte de la postproducción de una película pero eso no es todo, aún faltan más cosas. La postproducción incluye los pasos previos para pasar el acetato 35 mm o 16 mm. Nicolás Bourriaud define la postproducción como un “conjunto de procesos aplicados a todo el material grabado o registrado: montaje, subtitulado, voz en off, efectos especiales…”. En síntesis: todos los trabajos relacionados con los procesos finales de tratamiento de imágenes y sonidos de una obra audiovisual, son parte de la postproducción y deberían ser coordinados por un postproductor. El Postproductor más que un artista o narrador (editor) es un coordinador, acompaña y supervisa. En Venezuela hay confusión entre montaje o edición y postproducción. 4.- ¿Cuál es la diferencia entre “montaje o edición” y postproducción? Con la tecnología digital pues el postproductor es diferente al artista o narrador (editor o montador). El postproductor no edita ni un solo plano de la película, eso lo hace el editor.
5.- ¿Cuándo comienza el trabajo del postproductor? Justo cuando se empieza a pautar el guión técnico. Es importante el acuerdo con el productor. El postproductor, incluso, interviene en la realización del guión técnico.
6.- Flujos de trabajo de Postproducción: Diseño de “las rutas” o flujos de trabajo de postproducción para cine. El diseño del flujo de trabajo o “work flow”, es uno de los aportes más importantes del supervisor de postproducción. Un work flow genérico sería: Captura de la imagen àintermedias à Distribución y Presentación.
7.- Criterios a tomar en cuenta para el diseño del flujo de trabajo: El diseño del flujo de trabajo depende de factores que van desde el formato de registro, presupuesto de la película, efectos requeridos o tecnología disponible que inciden en el presupuesto de postproducción y su posterior ejecución.
8.- Incidencias de los formatos de registros en el diseño de la ruta de postproducción: I.- Cine 35 y 16 mm tiene como soporte real de registro el acetato (lab. Cine) y como ingesta el telecine, scanner de película. II.- HD real- 2K, 4K… tiene como soporte real de resgistro la disco portátil y como ingesta el VCR, interfase de computador. III.- Vídeo Digital, III HDV: 7201, 720P, 1080P, tiene como soporte real de registro el MiniDV o MSCARD y como ingesta: VCR, interfase de computador.
9.- En México, sólo en el Distrito Federal, hay 4 laboratorios. En Venezuela hay dos laboratorios privados: Bolívar Films y Futuro Films.
10.- En Venezuela todos queremos ser directores de fotografía, de películas, pero los técnicos están escasos. Yo recomiendo que se enamoren y le pongan corazón a una de las facetas de la postproducción porque allí hay una oportunidad. Hay que divulgar esta información.
11.- El Director de Fotografía es quien debe acompañar al técnico en la corrección del color. El verdadero concepto de corrección de color es tener las herramientas para ver como se vería donde yo lo voy a proyectar. Por ejemplo, en México, me llamó la atención el proceso de corrección de color en una sala de cine.
12.- Hay que garantizar la calidad sonora de la película. Sé que la Villa del Cine ya está implementando Dolby 5.1. El sonido Dolby 5.1 es una alternativa interesante y lo más importante es que se trata de un sonido digital de alta calidad. 13.- Recomendaciones sobre la manipulación de negativo: cada vez que un negativo es seleccionado para ser procesado por un telecine o un scanner, este negativo debe ser limpiado previamente. Un negativo tampoco puede ser expuesto demasiadas veces al proceso de limpieza porque tienden a arrugarse.

jueves 19 de noviembre de 2009

"Nuestro cine tiene picos y bajos... se han logrado picos interesantes" (Luis Alberto Lamata)

Para la tercera jornada del Primer Festival de Cortos de la UCV estaba planificado el Foro: Jericó. Teoría y Análisis del Cine Venezolano, pero ante la ausencia del ponente (Profesor Ricardo Azuaga) los organizadores tomaron la acertada decisión de convertir la actividad en un conversatorio dirigido por uno de los invitados: el cineasta Luis Alberto Lamata.
A continuación una síntesis de las ideas expuestas por Lamata:
“Yo venía en principio a escuchar a Ricardo. No tengo nada preparado pero, bueno, vamos a conversar sobre Jericó, mi filmografía y el cine venezolano. Honestamente creo Jericó es una película muy modesta. Aquí está presente Doris Díaz, ella está en la Escuela de Idiomas… Hacer cine es tan difícil que hay que disfrutar el proceso… Pero, ¿por qué c… no te gusta el cine venezolano? (se refería en tono de sorpresa a un estudiante que dijo no gustarle el cine venezolano, excepto Jericó)… Nuestro cine tiene picos y bajos… se han logrado picos interesantes. Creo que el cine venezolano tiene un estilo propio… La gente me decía ¡que bueno que usted no hace de guerrilleros, putas y malandros! y yo les contestaba que de repente se me ocurriría hacer una así, porque es parte de nuestra realidad… Creo que el cine venezolano sí es una cinematografía con aciertos… Chamo (continuaba diciéndole al estudiante) debes acercarte a la cinematografía venezolana sin prejuicios… Me parece que hay momentos en que las comisiones que seleccionan los proyectos en CNAC tienen algunos prejuicios. Con Jericó pasaba eso (…) Entre Desnudo con Naranjas y Boves pasaron 13 años sin yo recibir dinero, creo que eso era por prejuicios, pero siempre logra colarse alguna película… Si se fijan Postales de Leningrado es una película diferente. Cuenta lo de la guerrilla de manera distinta… eso es lo que uno espera del cine venezolano. Hay clichés de lo que se cree es una película venezolana… Para mí Domingo de Resurrección tenía una clave de humor negro que en ese momento el país no estaba preparado a ver. Sin embargo, es una película que disfruté mucho… El cine en el fondo es una trampa, recrea algo… En Jericó los actores trabajaron con una antropóloga y aprendieron a hablar la lengua de la comunidad indígena. También aprendieron a caminar y sus gestos… Una escena donde la indígena molesta con una lanza al fraile fue idea de Doris… De todas las cosas que uno hace en cine la más compleja es la dirección de actores. Es algo tan subjetivo… En el cine venezolano arrastramos una actuación de la televisión… Romper esta tradición es un reto en el futuro… Para mí lo que yo quiero de mis actores es distinto en cada proyecto, es un área complicada y la disfruto por lo difícil… En El Enemigo la actuación de Lourdes Valera es diferente a la de Carlos Cruz. Carlos es más sutil, más contenido y Lourdes no. Esa decisión la tomé yo y yo lo quise así… Jericó gano premios en Paraguay. Ellos amaron esta película. Hay una presencia importante indígena en este país… En el fondo Jericó es la historia de un idealista, un hombre y su desarraigo… Para mí los 6 minutos finales de Jericó, que filmé en Tacarigua, son de gran importancia… Jericó es una ciudad bíblica, es una referencia para revisar… Yo siempre filmaría en 35 mm y con una Panavisión, pero nunca la he usado. El costo es alto… Boves traté de hacerla en cine, pero los costos se elevaban y las cuentas no me daban… Lo importante no es la cámara sino lo que pones delante de ella… el vídeo te da muchas cosas pero la textura del 35 mm es diferente… pero gracias al cine digital yo hice El Enemigo… El Festival de Montreal ya acepta películas en vídeo, acepta que vayas con el casete y la textura del vídeo… Todos los paradigmas de cómo era el cine van a cambiar… Yo tenía como 14 años cuando mi papá me regaló una 8 mm y yo super emocionado… hoy los chamos, desde bien pequeños, tienen celular con cámara… El cine no es únicamente la sala de cine… Claro las grandes referencias siempre estarán allí… Ahh, por cierto vean Casino de Martin Scorsese para que se den cuenta de lo que es una buena edición… Jericó no fue un éxito de masas como si lo fue Salserín… Hace poco estuve en un foro en la UCAB y quien me presentó omitió a Salserín, siempre hacen lo mismo… pero a mí no me avergonzó, ni me avergüenza, Salserín… El reto era que le llegáramos a las chamitas de 14 años… En el cine es un constante revisar las convenciones. Eso hizo Mariana Rondón con Postales de Leningrado… Boves es mi visión de Boves… En Miranda Regresa si respeté la historia, es más, es un trabajo divulgativo… Para mí Luisa de la Ville es una gran productora, editora y directora. Lamentablemente cuando se dedique a dirigir, pues nos hará falta, pero ella merece seguir dirigiendo… Ella y yo somos una gran dupla (comentarios ante la pregunta que le realicé: ¿qué ha significado trabajar con Luisa de la Ville?) (…) Si por mí fuera hiciera la película para que se viera por internet, pero el problema es económico porque aunque no se recupere todo hay que hacer el intento de recuperar algo en las salas de cine…”

miércoles 18 de noviembre de 2009

“José Mauricio Odremán soñaba con la evolución del ser humano…”

Durante la segunda jornada del Primer Festival de Cortos de la UCV se realizó el conversatorio: EFPEUM – Estructura Funcional para Encontrarse uno Mismo (1965-1967). Primera Película de Ciencia Ficción en Venezuela.
Con poca audiencia, en relación a la capacidad del Auditorio de Arquitectura de la UCV, Jesús Odremán realizó una serie de comentarios respecto a lo que él considera el primer cortometraje de ciencia ficción del país, realizado por la Cooperativa Coofilven y bajo la dirección del fallecido cineasta José Mauricio Odreman Nieto. Quienes esperaban un ponente con lenguaje rebuscado o nivel de abstracción elevado, se equivocaron. Más bien, es una profesional de lenguaje sencillo, de habla pausada y muy sereno ante las preguntas inquisidoras.
A continuación parte de las ideas expuestas por Jesús Odremán:
“Yo veo la película y mi primera inquietud es cuál sería la reacción del público al verla en los años 60… Mauricio Odremán, igual que Aruro Plascencia, tenía la tendencia a la transgresión de los géneros… Si uno ve el corto El Rostro Oculto y el largometraje Sin Fin se puede dar cuenta que la trama guía a algo fantástico en lo realista… Mi papá al recordar EFPEUM decía era una película de ciencia ficción pero yo he buscado elementos para definirla como tal… En el Tomo I de Memorias y Notas del Cine Venezolano de Ricardo Tirado él hace un comentario acerca de EFPEUM… Hay un hueco, un vacío entre los 50 y 60 respecto al cine nacional, es increíble (…) La ciencia ficción es un género de anticipación de sucesos en espacios- tiempos imaginarios, y basado en las ciencias físicas, naturales o sociales… en este sentido EFPEUM no entra en la categoría de ciencia ficción… pero la ciencia ficción no es exclusiva al siglo XX, desde mi punto de vista. Creo recordar en La Odisea que el Dios Vulcano fabrica animales automáticos, uno de ellos era un búho. En Occidente hay referencias de personajes de ciencia- ficción, muchos… La ciencia ficción ha trascendido del esquema de la literatura y la crítica literaria… En Latinoamérica Angélica Gorodischer, una autora argentina, combina la novela de ciencia ficción con la novela fantástica (…) EFPEUM es una Rara Avis de nuestra cinematografía, con temas pocos explorados en Venezuela, como el ocultismo y el orientalismo desde una óptica, que transita entre el género fantástico y la ciencia ficción… Ahora bien en EFPEUM hay una parte donde uno de los personajes dice: ´le mandé el mensaje telepáticamente´, además como observaron la casa del arquitecto es una nave en la que todos se van menos él… esto es ciencia ficción… pero, además en el cartel de la película ellos anotan que se trata del primer filme venezolano de ciencia ficción y en una novela de Mauricio Odremán de título ´El día que todo haga Paff´ el expresa: ´… En estos días terminé el rodaje de la película de ciencia- ficción…´, hasta ahora he nombrado tres elementos para considerar a EFPEUM como de ciencia ficción (…) EFPEUM para nuestro hermano Mauricio es una película psicodélica, pero mi papá no consumía drogas y alcohol lo normal, fue budista… EFPEUM es psicodélica, fantástica, surrealista y ciencia ficción, depende de la lectura que le den… Hemos presentado EFPEUM en este auditorio de arquitectura porque la película trata sobre un arquitecto (…) Debemos abandonar el desprecio por el pasado. No debemos quedarnos en el pasado pero no debemos ignorarlo… José Mauricio Odremán soñaba con la evolución del ser humano…”

Recomendamos "Los Olvidados de Clemente" de Andrea Carolina López

Los Olvidados de Clemente (2005) es un documental de Andrea López, donde plasma las experiencias y visión de los amigos, familiares y profesionales del cine que convivieron con el director Clemente de la Cerda.
Ficha Técnica:
Título Original: "Los Olvidados de Clemente"
Guión, Producción y Dirección: Andrea López
Asistencia de Producción: Eleonora Ahrensburg
Cámara: Andrea López, Sergio Marcano, Luís Rodríguez
Foto Fija: Eleonora Ahrensburg
Digitalización: Eleazar Moreno Ortiz
Montaje: Javier Beltrán Ramos, Eleazar Moreno Ortiz
Diseño y Mezcla de Sonido: Eleazar Moreno Ortiz
Grabación de la Voz en Off: Manolo Betancourt
Música Original: Leonardo Gil Babylon Motorhome







lunes 16 de noviembre de 2009

Cine Foro “Del extranjero a trampa en cámara lenta”

Con retraso y muy poca asistencia se efectuó cine foro con el cineasta Manuel de Pedro durante el primer día de jornada del Primer Festival de Cortos de la UCV.
Pasada las 2:00 pm se proyectó El extranjero que danza (1977), seguidamente el Profesor Manuel de Pedro realizó sus comentarios y finalmente se proyectó Trampa para un gato (1994).
Resumen de las ideas expuestas por Manuel de Pedro:
1.- El extranjero que danza y Trampa para un gato fueron una gran aventura.
2- El extranjero que danza fue una aventura de 25 personas, mis amigos, en el Estado Amazonas. Trampa para un gato también fue una aventura de unas 25 personas en El Salvador. Un sitio donde ninguno del equipo había estado excepto yo, que era el Director.
3.- A la aventura del Amazonas nos acompañó un Antropólogo que conocía mucho sobre los yanomamis. Desde Puerto Ayacucho hasta donde están los yanomamis tardamos, todo el equipo, unos cinco días, ya que fuimos en una camionetica donde cabían cinco personas y se tuvieron que hacer varios viajes.
4.- El extranjero que danza es un documental que corresponde a los primeros 20 años de mi historia cinematográfica. Está película se empató inmediatamente con Iniciación de un shamán (1980), película que me vino al alma cuando vi los rituales de La Tortuga y El Tigre y todos aquellos rituales que, en 7 días, el iniciado como shamán debe pasar.
5.- Hablo de una aventura porque casi todo el cine documental es casi siempre el fruto de una aventura. En el documental uno puede ordenar, planificar pero hay un 60 por ciento del azar. El azar en la historia de los documentales es una constante.
6.- ¿Cómo se generó el documental El extranjero que danza? Me llamó la atención un grupo de teatro de Dinamarca que hacía obras sin palabras, y sacaban los santos a las calles. Empecé a seguirles y llegó un momento en que ellos se reunían en mi casa después de la función. Un día el Director del grupo, Eugenio Barba, me manifestó que el sueño era comunicar un mensaje a una cultura desconocida. Se refería a los yanomamis… y así empezó nuestro trabajo… De allí la vestimenta y el tipo de presentación… claro todo con ayuda del antropólogo… La primera impresión al ver a los yanomamis fue de pánico. El camarógrafo se espantó con las flechas apuntándonos, cuando entrábamos al chabono, y eso, en realidad, significaba que éramos bienvenidos.
7.- ¿Cómo se generó Trampa para un gato? Yo fui en el 89 a El Salvador. Habían asesinado a 7 jesuitas. Uno de ellos había sido compañero mío. Luego fui con mi esposa y dimos un curso de cine y eso nos dio carta abierta para investigar, pero con los jesuitas no obtuvimos mucho porque ellos son puro pensamiento intelectual. Mucho después llegó a mis manos el libro “Las mil y una historias de la Radio Venceremos”. Radio que llegó a transmitir por las alambradas en los campos. En el libro identifiqué a Hernán Vera, Santiago Rodríguez y Richard Izarra. Justamente estos tres llevan el transmisor a El Salvador… Seguí leyendo el libro con velas… yo me dije que esta era la película que debíamos hacer y no el pensamiento puro e intelectual de los jesuitas… Mucho después contacté a Izarra, Vera, Rodríguez y hablamos y estructuramos el guión… Recuerdo que pedimos cubrir los Juegos Panamericanos y nos dieron visa y cuando llegamos nos fuimos derecho a la montaña a filmar, no a los panamericanos… Los extras eran muchachos campesinos que habían sido guerrilleros… Nos quedamos más del tiempo y ya no teníamos visa… En esta película actúa un gran grupo de actores venezolanos y está hecha en los mismos sitios donde ocurrieron los hechos… encontrábamos diarios de los guerrilleros por esos lugares…
8.-Yo hablo del cine de aventura y del cine que lo encuentra a uno. Hay que estar con los ojos abiertos y ver cuando la película te llega.
9.- Un tiempo trabajé dirigiendo Kaina, una telenovela. Eso me lo propuso César Miguel Rondón, cuando regresé a Venezuela.
10.- Una cosa es ser director y otra tener un oficio. Yo recomiendo a todo el mundo que destaque en un oficio (sea sonidista, montador…) porque ese le da de comer… Luego si pueden hacer su película como Director.
11.-Hay que valorar la vida universitaria, el trabajo universitario… Hoy el cineasta es una profesión relativamente segura, porque se hace cine para que se vea en televisión… hay televisión y televisión por cable... El director no tiene por qué saberlo todo sobre tecnología. Debe saber de guión, dirección de actores, pero no a la perfección de cámara, fotografía y sonido… Yo he pasado por tres tecnologías diferentes: la moviola, el vídeo (en eso no me metí) y la cuestión digital… No hay que ser muy fanático de la tecnología, no debemos ser mártires de la tecnología…

jueves 12 de noviembre de 2009

Nuestro Cine Venezolano

Fotograma de Araya (Margot Benacerraf)

Nuestro Cine Venezolano: una apretada síntesis

Manuel Trujillo Durán. Orígenes de nuestro cine.

Tan sólo dos años después que los hermanos Lumiére inventaran el cinematógrafo (1895), Manuel Trujillo Durán proyectó en Maracaibo: “Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo” y “Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Motel Europa”. Previo a esto, y en clara discordancias, algunos historiadores destacan en 1896 la presencia de un vitascopio en Caracas, Valencia y Barquisimeto. Lo que uno piense que representa Manuel Trujillo Durán en la butaca del séptimo arte nacional siempre será una lectura, una apreciación. Algunos dirán que es el primer cineasta, el primer cortometrajista y/o documentalista. Otros creerán que fue un espíritu arriesgado con las tecnologías del momento, y hay quienes lo describirán como un comerciante y hombre de negocios. Ricardo Tirado (1) comentó que para el tomo I de Memorias y notas el cine venezolano entrevistó a familiares de Manuel Trujillo Durán, y éstos manifestaron que él en ningún momento se consideraba un cineasta. Simplemente era un empresario de espectáculos que quería hacer dinero.

Las circunstancias que promueven la gestación de un cine venezolano están marcadas por un interés comercial, combinado con la posibilidad de entretenimiento. Además de ese signo característico de documentalizar. Posteriormente se va añadiendo el interés artístico. En 1907 comienzan a aparecer pequeños reportajes cinematográficos, que se sucederán ininterrumpidamente hasta la regularización de los noticieros nacionales a comienzos de la década de 1930. El primer cortometraje con sonido sincrónico (con diálogos y musicalización) corresponde al año 1938: Taboga, de Rafael Rivero.

Las etapas

Periodizar el cine venezolano siempre es un trabajo complicado. Ha habido varios intentos. Entre ellos: los dos tomos rojos de Ricardo Tirado que siempre serán un legado a pesar de las fallas encontradas en los métodos de investigación histórica. Partiremos de la clasificación de Ambreta Marrosu, reseñada en su trabajo “Periodización para una historia del cine venezolano” (2). Esta periodización se realizó principalmente en torno a la estructura de producción. Completaremos dichos períodos, ya que los mismos fueron realizados hasta la década de los 80. Mencionaremos las películas más resaltantes, aunque se peque de no ser rigurosamente exhaustivos.

Períodos:
1.- Cineastas Incidentales (1897- 1924). Aquellos que se mantienen económicamente de profesiones diferentes. Se trata de un grupo de empresarios de espectáculo, exhibidores y fotógrafos que luego hicieron cine. Desde esta primera etapa estaba presente la dificultad de recuperar costos. Corresponden a esta etapa: “Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo”, “Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Motel Europa”, “El Relicario de la Abuelita”, “Don Leandro, el inefable”, “La Dama de las Cayenas”.
2.- Cineastas Integrales (1924-1940). Arranca en 1924 con la fundación de la productora Triunfo Films. Aún cuando tienen otras profesiones, los cineastas se asumen como profesionales del cine. Tienen dos líneas fundamentales de producción: la propaganda o el cine- espectáculo. Corresponde a esta etapa las primeras películas sonoras y los reportajes cinematográficos o noticieros producidos por los gobiernos de Juan Vicente Gómez y Eleazar López Contreras. Obras: “La Trepadora”, “Taboga”, “El rompimiento”, “La venus de nácar”.

3.- Cineastas Pseudostandard (1940-1950). Se gestan dos grandes intentos de erigir una industria cinematográfica nacional con “Estudios Ávila” y “Bolívar Films”. Ya se consideraba la actividad cinematográfica como rentable y se instala el modelo internacional de cine de ficción. La iniciativa de producción venía cada vez más del productor. Obras: “Juan de la calle”, “Alma llanera”, “Las aventuras de Frijolito y Robustiana”, “Dos hombres en la tormenta”.

4.- Cineastas Autores (1950- 1966). Nace un cineasta con una necesidad personal, que avanzaba a la par del Neorrealismo Italiano y La Nueva Ola Francesa. Es el cineasta convencido de su primacía. Se encuentran aquí: Margot Benacerraf y Román Chalbaud. Obras: “La Escalinata”, “La balandra Isabel llego está tarde”, “Territorio verde”, “Caín Adolescente”, “Araya”, “Isla de Sal”.

5.- Cineastas Independientes (1966-1973). Aquellos que aún trabajando por encargo para instituciones gubernamentales, su principal fuente de ingreso provenía de su trabajo independiente. Son diversas las modalidades de producción: encargos institucionales cumplidos, encargos institucionales aprovechados para el mensaje independiente, producción independiente y producción institucional gerenciada libremente. En este período destaca el documentalista Jesús Enrique Guédez. Obras: “La ciudad que nos ve”, “Pozo muerto”, “Estallido”, “Pueblo de lata”.

6.- Cineastas Integracionistas (1973- 1980). Un grupo fuertemente conectados con la élite intelectual y el empresariado cinematográfico industrial y comercial se lanza al largometraje con una lectura del momento histórico a manera de crítica social. Algunos autores denominan este hecho: “el nuevo cine venezolano”. Los cineastas empiezan a demostrar que pueden hacer cine y llenar las salas, de modo que el gobierno otorga créditos cinematográficos. Fundan empresas y se convierten en “autores- productores”. Esas empresas de producción cinematográfica se caracteriza por un capital constituido ad hoc para un producto determinado. Obras más destacadas: “Cuando quiero llorar no lloro”, “La quema de Judas”, “Soy un delincuente”, “El pez que fuma”, “La empresa perdona un momento de locura”, “Simplicio”. Esta última película representa una temática atípica para el momento.

7.- Cineastas integracionistas y comienzo de la crisis (1980-1990). El inicio de la década de los ochenta continúa con el esquema de producción y la temática de los años 1973-1980. Se destacan: “Macu, la mujer del policía”, “Homicido Culposo”, “La graduación de un delincuente”, “El atentado”. A la par, se producen otros tipos de películas que abordan el entorno de los niños en determinadas comunidades y sus dificultades (“Yakoo”, “Pequeña Revancha”) o la mirada a la mujer (“Macho y Hembra”, “Oriana”). Se imponen los records de taquillas más altos en la historia del cine venezolano. En esta década el país cae en una crisis financiera y hay una notable disminución de la producción cinematográfica.
8.- Cineastas de la crisis del cine nacional (1990-2000). En el año 1990 las tres más taquilleras fueron “Un sueño en el abismo”, “Disparen a matar” y “Jericó”. Esta última con buena crítica y premios internacionales. En 1994 se decreta la Ley de Cinematografía Nacional, pero casi toda la década se caracteriza por una escasa producción cinematográfica, en comparación con los 80. Las películas más taquilleras de esta década son: Salserín, Sicario y Huelepega. Éstas dos últimas producciones son el resultado de la díada Schenider- Novoa.

9.- Cineastas de la era digital y apoyo a la cinematografía nacional (2000-2010). Los ingresos petroleros vuelven a incrementarse y el CNAC dispone de dinero para apoyar a varias óperas primas. La primera película realizada en digital y estrenada en salas comerciales fue “Yotama se va volando” (2003). Con la creación de Fundación Villa del Cine se apoya a los veteranos y jóvenes. “Secuestro Express”, en 2005, se convierte en la tercera película más taquillera de la historia del cine venezolano con 932.438 espectadores (si sólo tomamos en cuenta las estadísticas disponibles del número de espectadores del CNAC). Esta película abandona la preocupación de realismo social, mostrando en cambio, un hiperrealismo. “Postales de Leningrado, 2007” destaca en festivales internacionales. Hay un auge de cortometrajistas independientes y otros apoyados por el CNAC. 2010 es el año de cristalización de los esfuerzos de las políticas cinematográficas del CNAC y de la Fundación Villa del Cine. Hermano, Habana Eva, Taíta Boves y Cheila una casa pa´ maíta logran despertar el interés del público criollo. Las dos primeras comienzan un recorrido exitoso en festivales internacionales. Otras películas de este período: “Manuela Sáenz”, “Una casa con vista al mar”, “El Caracazo”, “Punto y Raya”, “1888. El extraordinario viaje de Santa Isabel (Orinoco)”, “Puras Joyitas”, “La Clase”, “Señor Presidente”, "Libertador Morales, el justiciero", "Venezzia", "Un lugar lejano", "Día Naranja", “Zamora, tierra y hombres libres”, “Comando X”, entre otras.

Lo característico

Hablar de un ADN característico de la gran pantalla venezolana es arriesgado. Frente a la diversidad temática, no existe un hilo conductor en toda la filmografía durante 113 años. Quizá hay rasgos comunes en las décadas de los setenta y ochenta, sin que esto signifique un patrón inquebrantable. Paralelo a “Cuando quiero llorar no lloro”, “Soy un delincuente”, “El Reincidente” y “Macu”, están Simplicio, Oriana y Yakoo.

Actualmente los cortometrajistas y largometrajistas son de una diversidad de profesiones y experiencias. Con inquietudes e intereses bastantes diferentes. Si tuviera que describirse el ADN, estaría conformado por los ensayos-errores en los guiones, el intento esmerado en comunicar algo, la imagen estereotipada de los personajes y la obsesión por retratar la realidad, aunque ésta nunca sea lo captado por la cámara. En todo caso, es necesario hacer una investigación seria en la filmografía venezolana que cumpla con los requisitos de cronología y, sobre todo, exhaustividad.

Preferencias en géneros y temáticas por parte de los cineastas

No se hablará del “gusto de los cineastas criollos”. Si se remite a Gadamer (3), él recuerda que el gusto es un criterio estético desarrollado por Kant y vinculado con la moral. Ya se han desarrollado otros criterios estéticos y el gusto no es particularmente determinante. En consecuencia, se piensa en el acto de creación del cineasta, del cual deriva la preocupación secundaria por géneros y temáticas. El mayor grueso en cuanto a géneros se concentra en la ficción y, en segundo lugar, el documental.

Se asume como género (4) una clasificación general basada primordialmente en los modos de hacer, es decir los modos de recreación del universo humano y de creación del mundo de imágenes: ficción, documental, animado. El drama, la comedia serían subgéneros de la ficción.
En cuanto a temáticas: desigualdad, pobreza, injusticia, vivencias urbanas, vivencias rurales, miradas feministas… además del “pueblo” y su papel protagónico, tanto en ficción como documentales.

Cine venezolano: ¿palestra narcisista?

Antonio Weinritcher, en su libro El nuevo cine americano (5), señala que “el género es un consenso social que depende y refleja muchas de las expectativas de la audiencia en un momento concreto”. En esta cita se pone en cuestionamiento al artista más que la audiencia. Se supone que el artista es libre en su acto de creación y sólo él, es responsable de escoger las vías que considere más apropiadas para realizar su obra. En el caso que sea por encargo pues tiene la habilidad de estampar su propio sello. Determinados momentos históricos (políticos, económicos y sociales) han dado lugar a diversas lecturas por parte de los cineastas venezolanos. No se trata que la audiencia haya definido las problemáticas mostradas en el cine criollo. Una cosa es lo que se observa para posteriormente ficcionar, animar y/o documentalizar. Otra cosa, muy diferente, es reflejar las expectativas del público.
El cine venezolano no ha sido, ni es, una palestra narcisista. El narcisismo es una excesiva complacencia en nosotros mismos, en nuestras facultades y grandezas. Las películas venezolanas, más taquilleras, han sido más bien de denuncia, de crítica social.

Cine venezolano e imaginario social

El imaginario social o colectivo consiste primordialmente en la creación de significaciones, de imágenes o figuras que constituyen el soporte de lo que pudiéramos llamar la institución social-histórica de cada país. Pero no debe entenderse el imaginario como reflejo o “espejo de”. El cine se ha convertido en un instrumento eficaz para la institución del imaginario social. El cine participa en la construcción de este imaginario cuando en sus discursos da lugar a la aparición y perpetuación de estereotipos sociales, los cuales pueden permear, o no, los comportamientos de los individuos. Los estereotipos más perpetuados en Venezuela no han sido únicamente el de malandros, prostitutas y drogadictos sino, también, los típicos estereotipos del cine clásico norteamericano y del mundo de las telenovelas: “el chico millonario” y “la mujer pobre enamorada”. Los estereotipos acerca de nuestro cuerpo policial: “el incompetente” y “el corrupto”. Y más recientemente el estereotipo de: “pueblo protagonista”, en contraste con el “pueblo ignorado” de los filmes de los 70 y 80. Para Carlos Oteyza (6) durante los últimos años el cine venezolano no tiene presencia en el imaginario cultural del país. Para él, muy rara vez, una película venezolana se traduce en el comentario de la opinión pública. Esta afirmación muestra una reducción de lo que ya se definió como imaginario social a una simple matriz de opinión. Cuando una parte del público venezolano dice no gustarle el cine venezolano porque siempre es de prostitutas y malandros, no están buscando más elementos creativos de parte de los cineastas. Es falta de información, porque irónicamente ese mismo público llena las salas comerciales con películas norteamericanas de acción, violencia y melodramas.

Aciertos y dolencias del cine venezolano

Si se hace referencia a aciertos de taquilla del cine venezolano no puede dejar de mencionarse a aquellas películas, que según cifras del CNAC (7), lograron reunir a más espectadores: Homicidio Culposo en 1984 (1.335.085), Macu, La Mujer del Policía, en 1987 (1.174.226), Secuestro Express en 2005 (932.438), Manón en 1986 (908.208), Con el Corazón en la Mano en 1988 (885.833), La Generación Halley en 1986 (758.091), De Mujer a Mujer en 1986 (743.153), Colt Comando en 1987 (550.233), Salserín en 1997 (546.265), “13 segundos” en 2007 (383.808), “Una Abuela Virgen” en 2007 (346.231), Huelepega en 1988 (301.55). En el caso de Macu, de Solveig Hoogesteijn, se logra derrotar en las taquillas de las salas a todas las películas estadounidenses exhibidas ese año en el país, incluyendo Superman, que resultó la más taquillera a escala mundial. Si se menciona aciertos por cantidad de premios en festivales internacionales puede mencionarse en los 80 a “Pequeña Revancha” de Olegario Barrera. Punto y Raya (2005) logró conquistar 30 premios internacionales. Y más recientemente “Postales de Leningrado” de Mariana Rondón también cosechó una larga lista de premios. Si se detalla aciertos por el estatus del premio, estarían el Prix de la photographie (Cannes 1951) otorgado a la “Balandra Isabel llegó esta tarde” de Carlos Christensen, el Premio Internacional de la Crítica otorgado a Araya de Margot Benacerraf en el Festival de Cannes, 1959, y la Cámara de Oro para “Oriana” de Fina Torres en el, también, Festival de Cannes, en 1985. Dando un salto de varios años, en 2010, Hermano obtiene tres premios en Rusia en un festival de categoría A.

La mayor dolencia en el cine venezolano ha sido el “no educar al público”. El espectador se educa mostrándole películas de todas las latitudes. De Usa, Francia, Italia, Japón, China, Rusia, Irak, Irán, Brasil, Colombia, Argentina, Venezuela…


¿Qué ha aportado el cine venezolano a la gran pantalla latinoamericana?

Indudablemente el mayor aporte a la pantalla latinoamericana proviene de países como México, Cuba y Argentina. La primera encuesta mundial sobre los 100 mejores títulos del cine iberoamericano, convocada por el portal NOTICINE.com (8) y respondida por profesionales del cine, críticos, periodistas, organizadores de festivales y aficionados en general, eligieron a la cubana “Memorias del subdesarrollo”, dirigida por Tomás Gutiérrez Alea, como la cinta latina más destacada de la historia, seguida por la hispano- mexicana “El laberinto del fauno”, de Guillermo del Toro, y la mexicana “Los olvidados”, de Luis Buñuel.
Como un ejercicio curioso se contó la cantidad de películas de esta lista y México resultó tener un total de 16, Cuba 12, Argentina 13, Brasil 11, Colombia 8, Perú 2, Ecuador, Puerto Rico y Uruguay: 1 cada uno, Bolivia 2, Chile y Venezuela: 3 cada uno. En el caso venezolano los filmes son: Jericó (posición número 63), El Pez que fuma (posición 84) y Amaneció de Golpe (posición número 99). Dos de estos filmes van en la tónica de la crítica social y justamente, se considera que, el mayor aporte del cine venezolano a la gran pantalla latinoamericana es la manera como en la década de los 70 y 80 se realizaron denuncias sociales. A pesar que en 1981 fue suspendida la filmación de “Ledezma, el caso Mamera”, y en 1982 su realizador (Luis Correa) cumplió arresto bajo la acusación de apología del delito por su filme. Esto no fue motivo para que los cineastas dejaran de abordar la temática que venían trabajando. El caso Jericó es bien particular porque se trata de un fraile que termina adoptando todas las costumbres de una etnia. Es un proceso de cambio radical. Una temática innovadora para el momento.

Notas y Referencias

(1) Tirado, Ricardo (1988). Memorias y notas el cine venezolano. Tomo I. (1897-1959). Caracas: Editorial Arte/ Fundación Newmann.

(2) Marrosu, Ambreta (1988). Periodización para una historia del cine venezolano (una hipótesis). En: Anuario ININCO, número 1.

(3) Gadamer, H. (1977). Verdad y método. Fundamentos de una hermenéutica filosófica. España: Ediciones Sígueme.

(4) Definición expuesta en el texto de Rojas, J. (2006). El cine entre las artes. Reflexiones estéticas sobre cine. La Habana: Editorial Pueblo y Educación.

(5) Weinritcher, A. (1979). El nuevo cine americano. Aproximación a una perspectiva de género. Madrid: Zero

(6) Entrevista a Carlos Oteiza realizada por Vicglamart Torres, titulada El cine venezolano no tiene presencia en el imaginario cultural del país (miércoles, 13 de diciembre de 2000). Disponible en: http://www.analitica.com/va/entretenimiento/quepasa/9955197.asp

(7) En este listado de películas taquilleras del CNAC no se incluyó "Soy un Delincuente" de Clemente de la Cerda, pues no se dispone de estadísticas. En el documental Los Olvidados de Clemente, de Andrea López, Rodolfo Izaguirre afirma que sigue siendo la película más taquillera del cine venezolano. En el ensayo biográfico sobre Clemente de la Cerda, elaborado por la misma documentalista para el Diccionario Iberoamericano de Cine, se señala que la mencionada película fue una de las más taquilleras, triplicando a la estadounidense Tiburón.

(8) Listado completo de las 100 películas disponible en: http://www.noticine.com/iberoamerica/36-iberoamerica/10752-la-cubana-qmemorias-del-subdesarrolloq-mejor-pelicula-iberoamericana-de-la-historia.html


El actual cine venezolano, ¿qué dice la gente y algunos profesionales del área?
“Pienso que estamos en un buen momento en cuanto a la producción del cine nacional, con un personal técnico muy calificado producto de las coproducciones extranjeras que en años anteriores vinieron a Venezuela y la cantidad de personas que a su vez lo hicieron fuera y que regresaron para contar nuestras historias. Las nuevas tecnologías y las nuevas generaciones estan contribuyendo, asi lo ponen de manifiesto. Sólo basta con ver la cantidad de premios que nuestro país recoge en los festivales. Ley de cine, instituciones y cineastas en genera,l tenemos que continuar contribuyendo con una industria que cada día sea más independiente y rentable” (Pedro Bereciartu Parra. Documentalista. Caracas)

“Yo creo que el cine venezolano (y la cultura en general) es epiléptico. Es lo primero que apoyan cuando sobra dinero y lo primero que quitan cuando hay crisis. También es inconstante en cuanto a la formación de sus componentes técnicos y artísticos. Se hacen esfuerzos aislados por preparar cierto personal, pero no hay una política de formación coherente, que aprenda de otras experiencias educativas. Entonces el cine aquí se sigue haciendo a lo pionero, románticamente, con un montón de gente que fue preparada por otra que a su vez entendió el hecho cinematográfico, como algo que debía resolverse sobre la marcha. No es malo en sí. Pero ha sido superado, no solo en Australia, en Polonia o en Francia. Ha sido superado ya aquí en este continente, en Chile Argentina o Brasil. Tienen, por supuesto otros problemas. También nuestro cine tiene el vicio del “autor”. Entiendo que pueda ser un problema económico, o político. Pero el hecho cierto es que abundan “autores” sin obra, “directores” sin películas, productores que resuelven a “realazo limpio”. Así vemos a un Director que produce, actúa, hace la cámara, corrige al sonidista, busca dinero, se encarga de la distribución… Finalmente a nuestro cine, pienso yo, le hace falta Gerencia. Gerencia en el amplio sentido de la palabra. Gerencia que pueda entender las necesidades de un rodaje y de un montaje o la necesidad de aplicar leyes para financiamiento. Quizás sea un “estadista” de cine lo que haga falta. Sin embargo el cine venezolano necesita sobre todo respeto. Respeto de los que lo hacen, de los que lo producen, de los distribuidores y respeto del público. Tuvimos una muy buena época de conexión entre el público y los realizadores entre los 70 y los 80. Eran otros tiempos, dirán algunos. Pero había más de 180 salas de cine. Muchas de ellas en barrios clase media-baja de Caracas. Y la gente le gustaba más ir a ver “Homicidio Culposo” que “Tiburón”. Quizás el respeto hacia nuestro cine tenga ver más con el respeto hacia nuestro país y a nosotros mismos. Que mas sea importante ver la “Era del hielo” en 91 salas que “Libertador Morales” o “Swing con son “en 14, refleja sobre todo una baja autoestima de país… Y de gente. Mi profesor Manuel de Pedro dice: ´Ustedes tienen una posibilidad inimaginada que nuestra generación no tuvo. Hacer cine con las nuevas tecnologías. Olviden la pretensión de trabajar en 35 milimetros. Planteen historias que puedan ser contadas con una camarita, usen la Internet para distribuirlas´. Es posible que yo lo haya interpretado mal, pero en esa frase también hablaba de la pretensión, de la vanidad infinita de los hacedores de cine del país. Aquí hay un montón de gente que no sabe construir un plano decentemente y quiere usar una grúa multimillonaria. Y el espectador, acostumbrado a las maravillas técnicas y narrativas del cine estadounidense, resiente esa vanidad. Creo que la mejor frase sobre este tema se la oí a Alfredo Anzola ´…Conozco un montón de muchachos recién llegados de EEUU o de Republica Checa, con un titulote debajo del brazo, diciendo – ahora si van a saber en este país, como es que se hace buen cine- Consiguen el dinero, filman, montan la película, y ¿Qué es lo que obtienen al final? Una película Venezolana…Habría que investigar las razones de tal misterio.
(Eleazar Moreno Ortiz. Sonidista. San Antonio de los Altos)

“El cine venezolano atraviesa un momento de dualidad. Por el lado positivo: la reforma de la Ley de Cine, el surgimiento de la Villa del Cine, el aumento de la cantidad de producción, el masivo surgimiento de nuevos realizadores y guionistas, el impresionante desarrollo del género documental, y la evidente elevación de la calidad profesional y técnica de sus productos. En el aspecto negativo, es de lamentar la poca ambición estética y conceptual de la mayoría de las historias, particularmente entre los jóvenes realizadores, así como la evidente autocensura al que se someten los cineastas -jóvenes y veteranos- con el objeto de no incomodar a quienes tienen en sus manos decidir cuáles películas se producen” (Thaelman Urgelles. Cineasta. Caracas)

“Pienso que el cine veenzolano ha evolucionado muchisimo, en todos los sentido, sobretodo en las temáticas de las películas y por supuesto en la tecnología. Sin embargo aún nos falta desarrollarnos más.... sigan adelante porque talento nos sobra”. (Orlando Figueroa. Asesor de Viajes Senior. Caracas)

“Tengo ya dos años fuera de Venezuela, no he visto las últimas pelis y bueno, lo que sé de la situación actual del cine, es básicamente lo que leo en la prensa y los blogs. De modo que me sería un poco arriesgado opinar. En todo caso, superficialmente, puedo decirte que yo veo la situación bien pero mal....je, je, je... es decir, veo más producción y más actividad de cine clubes, así como de Educación y festivales. El ejemplo del CIECA, de blogs como el de ustedes o de Carlanga, es muy loable. Sin embargo, un cine que dependa de la renta petrolera para mí es un cine destinado al subdesarrollo siempre. Mientras el cine no se tome como un medio que ayude a diversificar nuestra economía no creo que nuestra industria pueda crecer. Sinceramente, no creo en un cine rentista y tampoco en una filmografía heroica, como la de La Villa. Las vanguardias latinoamericanas apuestan a otros temas con producciones de bajos recursos. Ejemplos sobran: el cine de Gaviria, de Trapero, etc. La educación cinematográfica en Vzla también deja mucho que desear. Es muy, pero muy precaria e incipiente. No sé, esta es mi impresión desde afuera”
(Andrea López. Videasta. Documentalista. México)

“Considero que el CINE VENEZOLANO está llegando a su madurez en muchos aspectos, porque:
1) los cineastas que comenzaron en los 6O y 70 están consolidados y reconocidos a nivel nacional e internacional. 2) Se está conformando desde los 80 una nueva generación de cineastas y videoastas con bastante nivel técnico y teórico. 3) Han surgido escuelas y centros de investigación en el área de los estudios fílmicos en varias universidades del país. 4) existe una bibliografía consistente sobre el cine venezolano, en el contexto del cine latinoamericano e internacional. 5) Se están realizando talleres, seminarios, congresos o simposios donde se presenta muestras y retrospectivas del cine venezolano. 6) los festivales nacionales de cine --como el Manuel Trujillo Duran en Maracaibo y el de FUNDEARC en Mérida--continúan siendo atractivos para estudiantes, profesores, investigadores y público en general. 7) Los cineastas venezolanos--formados en el país o en el exterior—se han dado a conocer por su producción, seriedad y profesionalismo donde quiera que trabajan: Canadá, USA, Europa u otros países de Latinoamérica, e incluso Asia y África. 8) se han creado y mantenido con éxito salas de cine alternativas en diferentes ciudades del país, como el CINE CLUB -LUZ, la Sala Audiovisual del CENTRO DE ARTE DE MARACAIBO, el Centro de Bellas Artes y el histórico TEATRO BARALT. Como investigadora del cine nacional, particularmente del cine zuliano y presidenta del Festival Manuel Trujillo Duran, es un privilegio ser testigo de primera fila de este proceso. Larga y fructifera vida para el Cine Venezolano” (Emperatriz Arreaza Camero. Presidenta del Festival Manuel Trujillo Durán. Cine Club Universitario de Maracaibo. LUZ. Maracaibo)

“Yo veía antes mucho cine venezolano, del actual veo poco. Lo que se del actual cine es por la entrevista que le hicieron a ustedes en la Revista CG Latin Magazine” (Emma Rodil. Maestra jubilada. Los Teques)

“De las actuales películas veo las que me llama la atención. Vi Venezzia, Día Naranja, Libertador Morales, Un Lugar Lejano. Algunas mejores que otras. Lo que si evito son aquellas películas con tilde político pues yo no voy al cine a ver política. Voy a entretenerme o aprender, no a amargarme la vida” (Kevin Lazo. Gerente de Ventas. Los Teques)

Por: José Alirio Peña/ Claritza Peña